Un aprendizaje de más de 30 años
Bethania de Ugarte es una artesana cusqueña que ha dedicado más de tres décadas al trabajo de la plata de la más alta calidad. Aprendió el oficio junto a su padre, Tony de Ugarte, en el mismo taller donde hoy sigue trabajando: mismas herramientas, mismo cuidado, mismo ritmo lento que exige la plata bien hecha.
La riqueza mineral de los Andes
La creatividad de Tony viene de la riqueza mineral de la región: cuarzo, cristales, piedras y conchas de mar, entre otros elementos propios de los Andes, se combinan con plata peruana 950 para dar forma a cada pieza. No hay dos iguales, porque no hay dos bloques de plata ni dos piedras exactamente iguales.
Por qué no hay producción en serie
Cusco tiene una tradición platera que se remonta a generaciones, transmitida de maestro a aprendiz, casi siempre dentro de la misma familia. Bethania Jewelry sigue ese modelo: cada joya pasa por las mismas manos, del boceto al pulido final, sin moldes industriales ni líneas de producción. Es un proceso más lento, pero es el que garantiza que cada pieza sea, literalmente, única.
Esa tradición sigue viva hoy: se ve tanto en quienes han usado plata cusqueña toda la vida como en quienes recién la descubren.
Hoy, esa tradición se traduce en anillos, collares, pulseras y aretes que llevan el trabajo de dos generaciones: la técnica de Tony y la mano de Bethania.